domingo, 12 de junio de 2016

DÍA Y NOCHE vs. ESTADO DE ÁNIMO

Desde que tenemos consciencia, parece ser que las personas somos más positivas y estamos más activas durante el día que durante la noche. Tiene lógica porque los seres humanos somos seres diurnos por supuesto, pero también tiene una explicación razonable. Además, tendemos a ser más pesimistas por la noche, sobre todo si ronda por nuestra cabeza algún tipo de preocupación pendiente por resolver.


¿A quién no le ha pasado que la noche anterior a un examen se nos cruce por la cabeza pensamientos pesimistas como: "Me voy a quedar en blanco" o "Tengo la sensación de que se me ha olvidado todo"...?  O en el caso de que tengamos que irnos de viaje al día siguiente, pensar: "Ya verás como mañana algo sale mal, pierdo el bus/tren/avión o me olvido de algo importante". Y despúes, al día siguiente por la mañana lo acabamos dando menos importancia.

Todo esto no quiere decir que seamos, por norma general, gente bipolar ni con cambios bruscos de personalidad (aunque siempre hay excepciones claro está), sino que tiene una connotación más bien científica ajena a nuestra forma de ser por naturaleza.  Así que ya tenéis la excusa perfecta para echarle la culpa, en parte, a vuestro estado de ánimo (sobre todo nocturno); porque el culpable de haceros sentir de tal manera es: LA SEROTONINA.



La luz del sol se encarga de que nuestro cuerpo reciba la suficiente dosis de VITAMINA D necesaria para el buen funcionamiento de nuestro metabolismo, y sobre todo de nuestro estado de ánimo, ya que nos ayuda a regular nuestros niveles de serotonina (responsable de aliviar el estado de ánimo a través de la inhibición de la ira, agresividad, humor y sueño); lo que hace que nos sintamos de buen humor y estemos contentos y más motivados.

Pero si algún día o por un tiempo prolongado (como suele ser en las estaciones de otoño e invierno) no hemos recibido nuestra dosis necesaria de luz solar (la cual es suficiente con media hora diaria de exposición); nuestros niveles de serotonina bajan y entonces es cuando aparecen con más frecuencia esos episodios de pesimismo, irritación, desgana o depresión, los cuales se suelen manifestar con más intensidad durante la noche.



Además, algunas personas suelen padecer como consecuencia el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), que responde a la necesidad de las personas a estar expuestas a la luz natural, cuya ausencia de la misma causa una predisposición al desgano y la tristeza. Es un tipo de depresión caracterizado por cambios de humor graves durante las épocas que hay poca luz solar, cuyos síntomas suelen ser: tristeza, ansiedad, pesimismo, sentimiento de culpa, irritabilidad, pérdida de interés generalizado, cansancio, poca energía, déficit de atención, insomnio y cambios de peso, entre otros.

Aunque gracias al avance tecnológico, hemos podido combatir, en cierta medida, este problema a través de la fototerapia, que es la invención de luz artificial que imita la luz del sol a partir de radiaciones electromagnéticas, ya sean de origen natural o artificial; engañando así a nuestro organismo y haciéndonos sentir mejor durante esos duros días de invierno grises y apagados y esas noches oscuras y frías, sobre todo en aquellos países nórdigos que tienen 6 meses de oscuridad cada año.

Así que ya sabéis, no os quedéis mucho tiempo encerrados en casa, sobre todo en otoño e invierno, y salid todos los días a dar una vueltecita para tomar vuestro baño de sol matutino si queréis tener una buena salud física y mental. Además, existen otros recursos que pueden servir de complemento y reforzar nuestro estado de ánimo como es: esuchar música, bailar, hacer ejercicio y/o relacionarse con la gente (encargados de sintetizar endorfina, responsable de la felicidad; y dopamina, responsable del placer y la motivación).

lunes, 2 de noviembre de 2015

PELÍCULAS DE SENSIBILIZACIÓN

El mundo cinematográfico se ha convertido en uno de los medios de comunicación más extendidos del mundo. Se puede considerar un arte que comenzó en el siglo XX y que contiene multitud de géneros, lo que hace que existan películas de diferente tipo, según gustos e intereses.

Existen películas de acción, drama, ciencia-ficción, fantasía, animación, terror, suspense, comedia... pero, dentro de todos estos tipos de géneros, existe un subgrupo de películas destinadas al conocimiento y la sensibilización; y este tipo de películas son las que más me llaman la atención y que me gustaría compartir con vosotros.

Desde siempre, se ha utilizado el cine para transmitir sentimientos y emociones, pero este tipo de películas son las más adecuadas para sensibilizar a la sociedad de diferentes problemas que se encuentran a nuestro alrededor y que desconocemos en cierta medida. Las películas a las que me estoy refiriendo son aquellas que tratan casos de hechos reales acerca de una enfermedad rara o poco común, fruto de burlas o discriminaciones a causa de la ignorancia de la gente sobre la misma.

Estas películas de sensibilización se han utilizado como herramienta o material didáctico en colegios y universidades para enseñar a los alumnos que se están especializando en esos temas, los síntomas, características y consecuencias de estas enfermedades y así complementar la programación didáctica del curso. Pero ese no es su objetivo principal, sino dar a conocer al mundo la existencia de este tipo de colectivos y aprender a ser más tolerantes y respetuosos para así integrarlos e incluirlos en nuestras vidas como una persona más con los mismos derechos que los demás.

De todas las películas que me han puesto de ejemplo, tanto en la carrera y el máster, como las que he visto en televisión, las que más me han gustado y que recomiendo a todo el mundo son:


1. "IN FRONT OF CLASS (Al frente de la clase)":
Esta película trata sobre la vida de un hombre que padece Síndrome de Tourette,y de todos los obstáculos por los que tiene que pasar desde pequeño hasta su adultez para poder conseguir su sueño. Es un ejemplo claro de resiliencia y superación y está basada en la historia de vida de Brad Cohen, quien actualmente es profesor de primaria en un colegio y fue galardonado con el premio IPPY "Independent Book Publisher" como mejor profesor del año a pesar de padecer dicho síndrome.




2. "MIRACLE RUN (Un viaje inesperado)":



Esta película trata sobre una mujer que descubre que sus dos hijos mellizos padecen TEA (Síndrome del Espectro Autista), pero este problema no evita que renuncie en sus intentos de darles a sus hijos una vida normal. Al final, ayudada por un profesor especializado en autismo, consigue que sus hijos alcancen el éxito deseado por encima de todo y también la felicidad que se merecen.





3. "THE MIRACLE WORKER (El milagro de Anna Shullivan)":

Esta película trata sobre el reto que se propone una maestra especializada en logopedia de enseñar a una niña que padece una enfermedad sensorial de sordoceguera de nacimiento a comunicarse a través del sistema de lengua de signos táctil. Ésta es una de las películas de sensibilización que más me impactó, a pesar de estar rodada en blanco y negro, por su gran complejidad y dedicación. A simple vista parece algo imposible, ya que la niña ha sido criada durante su infancia como un animal salvaje al que se le permitía cualquier cosa. Carece de normas, educación y responsabilidades, pero con la llegada y el empeño que pone esta maestra consigue lo imposible: Hacer entender a la niña de que existe un mundo a su alrededor con el que puede comunicarse e interaccionar.


En la vida existen muchas cosas que desconocemos a pesar de los conocimientos que adquirimos y que nos enseñan durante la infancia y adolescencia e incluso adultez; pero gracias a la aportación tanto del cine como de otros medios de comunicación, podemos aprender siempre un poco más y formarnos como personas cultas, tolerantes, respetuosas, cívicas, educadas e inclusivas. Algo que parece que se necesita todavía en grandes cantidades en la sociedad actual, pero que con un poco de paciencia y dedicación se puede llegar a conseguir algún día.

lunes, 20 de julio de 2015

¿POR QUÉ NOS PICAN LOS MOSQUITOS?

Todos sabemos que cuando llega el verano y el buen tiempo empiezan a aparecer esos pequeños insectos que nos sacan de quicio siempre que el sol se pone. Existen muchas especulaciones sobre la causa de que nos chupen nuestra sangre y por qué pican más a unas personas que a otras.

Con esta entrada os quiero desmentir las típicas respuestas que nos suelen decir y que no son ciertas, y explicaros la verdadera causa de sus acciones.


El mosquito es un insecto que forma parte de una gran familia de insectos. Existen muchos tipos de mosquitos, algunos pican y otros no. Aquellos que nos interesan para esta entrada son los mosquitos picadores. Al igual que en todas las especies, los mosquitos también tienen género. Es fácil diferenciar a un mosquito macho de un mosquito hembra.

El mosquito macho es hevíboro, se alimenta de néctar y otros fluidos de plantas, y tienen unas antenas plumosas y un cuerpo ligeramente más pequeño; mientras que el mosquito hembra tiene un aparato chupador que se proyecta hacia adelante de la cabeza para succionar sangre.


Siempre se ha dicho que el mosquito hembra chupa sangre para alimentarse, pero eso no es del todo cierto. Es verdad que, a diferencia del mosquito macho, tiene la habilidad de succionar sangre, pero no lo hace con el fin de alimentarse, sino para conseguir las proteínas necesarias y así iniciar su ciclo gonotrófico, es decir, poner huevos. Y cada puesta de huevos ha de ser precedida de una ingesta de sangre.

Pero, como ocurre en muchas ocasiones, las mosquitos hembras no pican a todo ser vivo por igual. Tienen sus preferencias. Existen mosquitos hembras que se sienten más atraídas por algunos reptiles y anfibios, convirtiéndolos en sus objetivos principales; pero la inmensa mayoría de mosquitos hembras tienen como preferencia a los mamíferos, sobre todo pequeños roedores.

Esto no significa que no les interesen los humanos. Está claro que también somos uno de sus objetivos preferidos, aunque no lo seamos todos por igual. Parece ser que algunos somos más irresistibles que otros. Ha habido varias teorías que explican dichas preferencias. Algunas defendían que se debían a los genes, mientras que otras decían que se debía a a dulzura de la sangre o a la cantidad de CO2 de nuestro cuerpo. Por supuesto, dichas teorías fueron descartadas tras varios estudios cuyos resultados eran inconcluyentes.

Pero estudios recientes han mostrado la respuesta a esta pregunta con resultados positivos. Parecer ser que la causa de que los mosquitos hembras prefieran a unos humanos más que a otros no se debe a los genes ni al tipo de sangre, sino que se debe a nuestro olor corporal producido por las 100 trillones de bacterias y microbios instalados en nuestro cuerpo, los cuales segregan el olor característico de cada persona, y que atrae en mayor o menor intensidad a los mosquitos.

Cabe añadir que no todos los humanos poseemos las mismas bacterias y microbios, ya que ellos también tienen preferencias por ciertos humanos, es decir, nos eligen en base a nuestra composición genética. Sólamente compartimos una pequeña fracción de los mismos.

De hecho donde más se concentran es en las extremidades, sobre todo en las manos y los pies; y aunque nos lavemos frecuentemente no nos deshacemos de ellos tan fácilmente. Se puede decir que forman parte de nuestro cuerpo y por supuesto pueden ser beneficiosos para nuestra salud. Además algunos de ellos se encuentran dentro de nuestro organismo y se encargan de sintetizar muchas de nuestras vitaminas y compuestos químicos que lleva nuestra sangre (de ahí que antes se pensase que los mosquitos nos preferían por nuestra sangre).

Así pues, la próxima vez que te pique un mosquito, no culpes a tu mala suerte o a un repelente barato; sino que piensa en las bacterias y microbios que han elegido convivir contigo y que producen tu olor característico del que sólo ciertas especies de mosquitos lo encuentran irresistible.

jueves, 14 de mayo de 2015

¿POR QUÉ SOÑAMOS?

A lo largo de nuestra vida el ser humano ha llegado a tener sueños de todo tipo: alegres, románticos, realistas, de fantasía, pesadillas y angustiosos.

Los sueños son un estado fisiológico de autorregulación y reposo del organismo, que se caracteriza por bajos niveles de actividad fisiológica y se producen durante la fase REM (Rapid Eye Movement), que es la fase de sueño donde tenemos los sueños más intensos.

Pero, una de las preguntas que más veces se ha hecho el ser humano desde siempre es: ¿Por qué soñamos? Esta cuestión ha sido formulada e investigada por multitud de científicos que han intentado dar una respuesta definitiva, pero sólamente han conseguido formular teorías sobre ello.

Una de las conclusiones a las que se ha llegado es que los sueños son muy importantes para la salud de cualquier ser vivo, ya que los animales también sueñan.

El objetivo principal de soñar es ayudarnos a superar situaciones difíciles en nuestra vida o cumplir sueños imposibles, como son las fantasías, realizando una selección de recuerdos y desechando los innecesarios.

 Vamos a ver varias teorías que lo corroboran, como por ejemplo:

La teoría de Sigmund Freud que, después de analizar los sueños de cientos de personas, llegó a la conclusión de que los sueños son la satisfacción de deseos. Cualquier sueño, sin importar lo aterrador que sea, puede verse como una manera de tener algo que quieres, ya sea literal o metafóricamente.

Otra teoría sostenida por una popular Escuela de Pensamiento defiende que lo sueños no son más que un efecto secundario accidental de circuitos activados por el cerebro y la simulación del sistema límbico involucrado con las emociones, sensaciones, y memorias. En otras palabras, el cerebro trata de interpretar estas señales azarosas, resultando en sueños.

Por otro lado, el psiquiatra Jie Zhang propone la teoría de activación continua de los sueños, que se refiere a la idea de que nuestros cerebros siempre están almacenando recuerdos, tanto si estamos dormidos como despiertos. Pero, para él, los sueños los define como un área de la conciencia que actúa de "almacén temporal", donde retenemos los recuerdos antes de moverlos de un almacén a corto plazo a uno de largo plazo. En otras palabras, relampaguean por nuestra mente como sueños antes de guardarlos en los archivos de nuestra memoria.

También podemos encontrarnos con una teoría llamada "de aprendizaje invertido", la cual sugiere que soñamos para deshacernos de conexiones y asociaciones indeseadas que se acumulan en nuestra mente durante el día. Defiende que básicamente los sueños son mecanismos de recolección de basura, limpiando nuestra mente de pensamientos inútiles y haciendo espacio para cosas mejores. Los sueños nos ayudan a eliminar la sobrecarga de información de la vida diaria y retener sólo los datos más importantes. En otras palabras, soñamos para olvidar.

Por el contrario, existe otra teoría que se contrapone a la anterior, defendiendo que soñamos para recordar. Esta teoría está basada en varios estudios que muestran que las personas recuerdan mejor lo que han aprendido si sueñan después de haber aprendido algo. Además, esta teoría está reforzada en estudios sobre el trauma, que sugiere que cuando la gente se va a dormir justo después de una experiencia traumática, tienen más probabilidad de recordar y estar acechados por el trauma. Por lo que aconseja que, antes de irse a dormir, se hable con otra persona sobre el trauma para desahogarnos y así quitarlo importancia.

En cuanto a Antti Revonusuo, un filósofo neurocientífico de Finlandia, los sueños cumplen una función biológica a través de la simulación de eventos amenazadores para así ensayar la percepción y evasión de amenazas. En otras palabras, la gente que sueñe con peligro sobrevivirá más tiempo.

Una teoría que me gusta más es la que afirma Harvard Driede Barrett, que dice que los sueños son una especie de teatro en el cual somos capaces de resolver problemas de una manera más efectiva que cuando estamos despiertos, en parte porque la mente soñante realiza conexiones más rápido que la mente despierta.

Y una de las teorías más recientes sugiere que soñar es un proceso terapéutico, es decir, no estamos seleccionando la idea más adaptable, sino revisando esas ideas y emociones, y organizándolas en un contexto psicológico más grande. Frecuentemente el cerebro hace esto al asociar una emoción con un símbolo. Se especula que este tipo de asociación entre emoción y símbolo ayuda a "amarrar" las emociones y tejerlas en nuestra historia personal.

Después de realizar un análisis ecléctico de todas estas teorías, he elaborado mi propia teoría sobre por qué soñamosy la he denominado "Reorganización de la mente". Para mí el cerebro es como un ordenador biológico. Es nuestro Sistema Nervioso Central donde se almacena toda la información que poseemos, la cual está compuesta por: recuerdos, vivencias, miedos, preocupaciones, deseos y fantasías.
Como podemos ver, es tanta la información contenida que nuestra mente necesita estructurarla y reorganizarla en esquemas mentales (definidos por Piaget como una serie de acciones coordinadas que dan lugar con la repetición a una forma general de pensar y actuar); y esta acción sólo puede hacerla mejor mientras el cuerpo descansa, que es cuando dormimos.
Como consecuencia de ello se producen los sueños, ya que la inmensa mayoría de la información contenida ha sido captada a través del sentido de la vista; por lo que disponemos de un recopilatorio de imágenes y vídeos mentales inmenso que nuestro cerebro reproduce mientras está reorganizándolos para su asimilación y almacenamiento.

Pero, aún habiendo analizado esta cuestión, todavía queda un enigma sin resolver y que ninguna de las teorías anteriores explica, y es el Déjà Vu (ya visto). Este fenómeno se define como un tipo de paramnesia de reconocimiento caracterizada por la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación, ya sea despierto o soñando. Y, por supuesto, existen dos teorías principalmente que explican este fenómeno, una en el caso de que estemos depiertos y la otra en el caso de que estemos soñando.

La primera explica el Déjà Vu como un pequeño lapsus o retraso de nuestro cerebro a la hora de percibir el estímulo externo y por ello da la sensación de que ante nuestros ojos está apareciendo algo que ya hemos visto o vivido.
Y la segunda lo explica a través de la teoría del Darwinismo onírico, en la cual Mark Blechner dice que cuando soñamos se crean nuevas ideas de generación pseudoaleatoria, que pueden ser retenidas si se consideran útiles. Los sueños introducen variaciones útiles a la vida psíquica y a las narrativas internas, de manera que producen "mutaciones del pensamiento". Así pues, la mente puede seleccionar de entre esas mutaciones y variaciones, y producir nuevos tipos de pensamiento, imaginación, autoconsciencia y otras funciones psíquicas; las cuales pueden dar la casualidad de que se reproduzcan en algún momento de nuestra vida mientras estamos despiertos y darnos la sensación de que ya lo hemos soñado.

Como podéis ver, existen muchas teorías acerca de este tema, y pueden ser todas verdaderas en cierta medida. De lo que no hay duda es que nuestros sueños se producen debido a nuestros recuerdos, experiencias y deseos.

miércoles, 13 de mayo de 2015

LA IMPORTANCIA DE LA MÚSICA

A todo el mundo le gusta escuchar música, ya sea para hacer ejercicio, ir de fiesta, cuando va a hacer un recado o mientras cocina o trabaja. La música es un tipo de arte muy presente en la vida del ser humano y prácticamente única del mismo, pero ¿Por qué es tan importante para nuestra vida?


Es cierto que existen algunos animales, como son las aves, que se comunican a través de cánticos compuestos por melodías de ciertos tonos bien combinados. Pero sólo el ser humano ha llegado a crear un sistema tan complejo como son las canciones. Técnicamente hablando, la música es un arte que consiste en organizar de manera sensible y lógica una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo; pero cuando la escuchamos se produce una reacción en nuestro cerebro que podríamos considerar casi mágica, ya que influye en todos nuestros ámbitos del desarrollo. Por este motivo se introdujo en el campo educativo, aunque en mi opinión se le ha dado menos importancia de la que realmente se merece.

Con esta entrada os quiero demostrar que la música es crucial para nuestro desarrollo y salud, tanto física como mental, ya que actúa en el ámbito: psicomotriz, lingüístico, intelectual y sobre todo afectivo.

Desde el punto de vista psicomotriz, la música nos ayuda a desarrollar la coordinación y el ritmo.

Se ha demostrado que escuchar música y acto seguido empezar a bailar es una faceta innata del ser humano. Cuando se le pone música a un bebé o niño pequeño le cambia instantáneamente la cara y empieza a moverse al compás sin que nadie antes le haya enseñado a hacerlo. 
Es verdad que al principio dichos movimientos son difusos y arbitrarios, pero con el tiempo los va perfeccionando hasta que aprende a bailar al ritmo de la música y a utilizar movimientos coordinados, como pasos de baile.

Este aprendizaje también le sirve para otro tipo de tareas que impliquen equilibrio, coordinación óculo-mannual y un ritmo constante de trabajo. La música es capaz de activar a las personas, hacendo que se vuelvan más dinámicas y consiguiendo que hagan las cosas de una manera más enérgica.

Desde el punto de vista lingüístico, la música nos ayuda a ampliar nuestro vocabulario y a desarrollar la memoria, además de comunicarnos.

Cuando nos mandan aprender un temario en el colegio o una exposición en el trabajo nos cuesta hasta que conseguimos memorizar los conceptos básicos y la estructura, pero cuando nos mandan aprender una canción la cosa cambia. El ser humano tiene más facilidad para aprenderse una canción que un texto, y esto se debe gracias a la rima y la melodía que la acompañan.

A la hora de aprenderse una canción, lo que primero apreciamos e interiorizamos es el ritmo, después la melodía y por último la letra. Ésta última se hace fácil de memorizar gracias a que las estrofas riman; y la melodía y ritmo lo hace más motivante, ya que el cerebro se organiza mucho mejor.

Cada vez más gente utiliza la música como estrategia mnemotécnica para memorizar teoría. Un ejemplo muy claro son las canciones infantiles que se inventan para que se aprendan más fácilmente: partes del cuerpo, animales, estados de ánimo, números, cuentas sencillas... y que es muy difícil que se olviden ¿Quién no conoce o sabría cantar "En la granja de Pepito" o "Tengo una muñeca vestida de azul"?

Desde el punto de vista intelectual, la música nos ayuda a desarrollar la imaginación y creatividad.

Cuando escuchamos música, nuestro cerebro elabora estructuras funcionales en sistemas cada vez más complejo gracias a las multitud de conexiones neuronales que se producen. De hecho, un estudio realizado por Craig Peery e Irene Weis Peery y publicado en su libro "Music and Child development" 1987  ha demostrado que las personas que reciben clases de música manifiestan tener más capacidad para las matemáticas y mejor rendimiento en la lectura que los que no estudian música.

Por otro lado, Sandra Blakeslee afirma en su libro "Piano practivce alters the brain" 1998 que, a través de encefalogramas, se ha encontrado en los cerebros de músicos adultos más coherencia en las ondas cerebrales que en los adultos no músicos, e incluso difieren anatómicamente en los casos en los que los músicos comenzaron a escuchar y estudiar música antes de los 7 años.

Así pues, enseñarle a una persona, sobre todo desde sus primeros años de vida, a apreciar la música contribuye a preparar su cerebro para dominar la estructura compleja lógico-matemática y del lenguaje.

Y, desde el punto de vista afectivo, la música nos ayuda a desarrollar  nuestras emociones y sentimientos a través de la comprensión y expresión, tanto verbal como no verbal.
 
Este ámbito es el que más se desarrolla con la música ya que las emociones y la música comparten la misma región del cerebro. Ambas se encuentran ubicadas en el córtex prefrontal, por lo que la música es capaz de provocar todo tipo de sentimientos.

La músca es una de las vías por las que la gente mejor expresa sus emociones y sentimientos, ya que estimula la empatía de los demás, permitiendo que todos compartan los mismos sentimientos escuchando una misma canción. Además, si nos remontamos a las tradiciones más antiguas, se puede ver cómo se utilizaban secuencias rítmicas repetitivas para inducir estados determinados en diversos ritos y ceremonias.

Por tanto, si escuchamos una canción alegre o fiestera nuestro estado de ánimo se torna positivo, ya que nos está transmitiendo emociones y sentimientos alegres; pero si escuchamos una canción de amor roto o melancólica nuestro estado de ánimo se torna negativo, ya que no está transmitiendo emociones y sentimientos tristes o nostálgicos.

La música ha llegado a ser tan importante para el ser humano que hasta se utiliza para terapias, como es por ejemplo la musicoterapia. Este método nos permite optimizar la calidad de vida de una persona o grupo: liberando tensiones, agresividad o conflictos internos, y ayudando a desarrollar un mayor autocontrol físico y psicológico. Actualmente se utiliza para mujeres embarazadas, ancianos y como tratamiento para trastornos neurológicos, ya que aporta innumerables beneficios:
  • Aumenta las interacciones sociales y la autoestima, disminuyendo considerablemente la ansiedad y el aislamiento.
  • Mejora la capacidad lógico-matemática, la atención, concentración, memoria y creatividad.
  • Promueve tanto la relajación como la actividad física.
  • Estimula la empatía, emociones y sentimientos.
  • Y ayuda a mantener un autocontrol de los problemas tanto físicos como psicológicos.
En definitiva, "la música amansa a la fieras" y "Es como el aire, sin ella no se podría vivir".

domingo, 19 de abril de 2015

¿ES POSIBLE VIAJAR EN EL TIEMPO?

Se han realizado multitud de filmaciones relacionadas con los viajes en el tiempo ¿Quién no conoce las películas de "Regreso al Futuro" de Robert Zemeckis o la serie "Doctor Who" de Sydney Newman?
Desde hace tiempo, los científicos sueñan con conseguir algún día poder crear una máquina que nos permita viajar en el tiempo, y no pierden la esperanza a pesar de los argumentos dados por Albert Einstein en su Teoría de la Relatividad. Albert consideraba el tiempo como una dimensión espacial más (la cuarta dimensión), ya que fijado un punto del espacio-tiempo, éste puede ser no alcanzable desde nuestra posición actual y por lo tanto un objeto material no puede seguir una trayectoria completamente arbitraria a lo largo del tiempo, es decir, dar la vuelta o viajar al pasado.

La causa principal de todo esto se debe a que el tiempo es lineal. Pero de lo que Albert no se dio cuenta fue que: El hecho de que no podamos viajar al pasado, no significa que no podamos verlo. Y éste es el motivo principal de esta entrada.


A simple vista puede parecer una locura, pero si nos basamos en los estudios realizados hasta ahora sobre el espacio, se puede apreciar una pista muy clara de que "viajar al pasado" no es tan inalcanzable como realmente pensamos.

Es verdad que no se puede viajar como tal, ya que lo pasado, pasado está; pero sí podríamos llegar a observarlo al igual que observamos el brillo de las estrellas que puede que ya no existan o todavía no apreciemos el brillo de otras que acaben de nacer.

Todo esto está relacionado con el hecho de que el tiempo forme parte de las 4 dimensiones principales (ya que existen teorías como "La teoría de cuerdas" que afirma que existen muchas más dimensiones: 10, 11 o 26; pero eso ya es otro tema). Lo que quiero decir con esto es que: el hecho de que estemos viendo brillar una estrella, no quiere decir que lo esté haciendo a tiempo real; sino que la imagen que nos llega al ojo se ve influida por la distancia a la que se encuentre dicha estrella.

Por lo tanto, cuanto más lejos se encuentre una estrella de nuestro planeta, más tiempo tardará en llegar su imagen a nuestro ojo; lo que significa que en realidad estamos viendo el pasado de dicha estrella. Y lo mismo ocurre con el tiempo real y el tiempo que vivenciamos; es decir, el tiempo que vivenciamos difiere unas fracciones de segundo con el tiempo real, ya que lo que vemos, oímos u olemos tarda en llegar unas fracciones de segundo hasta que el cerebro lo procesa.

Por lo tanto, si partimos de esta teoría, podemos apreciar que es bidireccional, es decir, que si alguien estuviese en dicha estrella y se fijase en nuestro planeta,estaría viendo nuestro pasado, ya que la imagen que le está llegando en ese momento está influida por la distancia existente.



Así pues, no es necesario crear una máquina del tiempo, sino una nave espacial que pueda llevarnos lo más lejos posible de la Tierra y que lleve incorporado un telescopio muy preciso que pueda captar imágenes a varios años-luz de distancia. De esta manera, las imágenes que captaría no serían las que se estarían viviendo en ese momento en el planeta, sino que serían imágenes del pasado. Y por supuesto, cuánto más nos alejemos de la tierra más atrás veríamos en el tiempo. A una distancia muy notable podríamos llegar a ver hasta el nacimiento de nuestro planeta.



Obviamente, este sueño no es precisamente en sueño cercano, ya que todavía no hemos conseguido alejarnos apenas de nuestro planeta, pero tampoco es un sueño imposible. Gracias a todos los avances que se están produciendo se podría llegar algún día a conseguir, y entonces cambiaría la forma de ver y pensar que actualmente tenemos de nuestra historia.

martes, 10 de marzo de 2015

¿VIDENCIA O COACCIÓN?

La creencia en el más allá, los espíritus y las predicciones de futuro se remonta desde tiempos inmemoriales, pero eso no justifica la veracidad de su existencia. Cuántas veces habremos visto en la televisión o en ferias a multitud de videntes que dicen poder ver nuestro futuro a través de las constelaciones o las cartas, y cuánta gente cae presa de sus palabras por la ansiedad de conocer su futuro a cambio de dinero.

La videncia, clarividencia o adivinación es una hipotética habilidad de quienes afirman poder predecir los hechos venideros por sí mismos o mediante el uso de sortilegios. Antiguamente, aquellos que decían poseer esta capacidad eran los oráculos y brujos, y actualmente se hacen llamar videntes; pero todos ellos no son más que personas corrientes con una capacidad de coacción muy perfeccionada. Y esto, amigos míos, es el motivo de esta entrada.

El vidente  afirma poseer la capacidad de hacer predicciones y descubrir cosas ocultas o desconocidas a través de procedimientos que no se basan en la razón ni en los conocimientos científicos, sino por medio de magia o de la interpretación de los signos de la naturaleza.

Al igual que la religión, utilizan la "fe" para afirmar la existencia de su poder, ya que no se puede explicar empíricamente, y la clave de su éxito radica en que muchas veces parecen acertar con sus predicciones, de manera que consiguen que la gente realmente crea en la veracidad de sus capacidades sobrenaturales.

Pero el índice de aciertos no es más que una treta con la que consiguen coaccionar tu mente y hacerte pensar que lo que te ha contado realmente te va a ocurrir. En el momento que una persona ve o cree ver el futuro, deja de tener futuro. La esperanza desaparece y va a intentar crear ese futuro porque cree que es lo que tiene que pasar.
Aquí radica el secreto de los grandes videntes, y por supuesto lo hacen a través de varios pasos:

  1. Investigan tu pasado para poder captar tu atención diciéndote algo de tu vida que crees que él no puede saber porque no se lo has contado.
  2. Te dicen después algo ambiguo y general, que seguramente le haya pasado a todo el mundo, para asegurarse de que realmente le crees.
  3. A partir de la información que tienen ya de tu vida, elaboran posibles variables que puedan ocurrir en un futuro cercano y escogen la de mayor probabilidad acorde al contexto específico de cada persona.
  4. Te coaccionan para que hagas lo posible en hacer realidad dicha variable y así conseguir que creas que han acertado tu futuro, pero en realidad lo que estás haciendo es encaminar tu vida inconscientemente hacia lo que te ha contado el vidente para que te ocurra, y así sentirte realizado.
Sólamente está escrito el pasado porque ya lo hemos vivido, pero del futuro no hay nada escrito. Depende exclusivamente del camino que elegimos cada vez que tomamos una decisión y/o descartamos otra.

Así que no hagas las cosas porque una persona te diga que "es lo que te tiene que pasar". Toma tú la inicativa de tu vida, no la dejes en manos de desconocidos, y mucho menos a cambio de un alto precio.