jueves, 2 de febrero de 2017

MODAS PELIGROSAS

No he podido dejar pasar la oportunidad de hablar sobre este tema, tras enterarme de las modas que están siendo cada vez más populares entre los adolescentes. En serio, ¡Han alarmado todos mis sentidos!
En esta entrada, me gustaría compartir con vosotros mi curiosidad hacia dos modas concretas, que me han llamado especialmente la atención por sus altos riesgos de peligrosidad, y que los jóvenes imprudentes las consideran como un simple juego.

1. EL JUEGO DEL MUELLE.

Para el que no tenga conocimiento de este juego, se trata de un juego sexual que se está practicando cada vez más entre los adolescentes. Consiste en realizar el acto sexual con un grupo de amigos, que puede estar compuesto tanto por una chica y varios chicos, como por varias chicas y varios chicos. Cada pareja está un tiempo limitado practicando el acto sexual, y cuando se agota, las chicas cambian de chico y el tiempo empieza de nuevo. El objetivo es conseguir ser el último en eyacular, que es quien gana el juego.

El sexo es una práctica muy sana y tiene muchos beneficios, además del placer que ocasiona. Pero también es una práctica que conlleva una gran responsabilidad para conseguir que sea segura, ya que las consecuencias de un mal uso del sexo pueden ser fatales.

 No sé si este juego apareció porque los jóvenes empiezan tan pronto a tener relaciones sexuales, que al final lo tradicional les acaba aburriendo; o como reto o desafío "que mola". Pero, evidentemente, si no se realiza con extrema precaución, puede llegar a ser muy peligroso por dos motivos muy obvios.

Primero, por su alto riesgo de embarazo en caso de que no se utilice ningún medio anticonceptivo. Ya han aparecido casos relacionados con este tema, a pesar de que los jóvenes aseguraban que ellos controlaban.

Y segundo, aunque se utilice un preservativo como medio anticonceptivo, las chicas siguen estando en riesgo, ya que la mezcla de flujos vaginales puede dar lugar al contagio de ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual).  En este caso, el chico queda protegido ante dicho riesgo, pero como en este juego se rota, las chicas son las principales afectadas.

¿Divertido?, no lo sé. Para gustos los colores ¿Imprudente? Totalmente.

2. EL JUEGO DE LA ASFIXIA.

 Y en cuanto a este juego, como su propio nombre indica, consiste en intentar asfixiarse con los pulgares, presionando en las arterias del cuello hasta conseguir un estado de desvanecimiento por falta de oxígeno, que puede durar de segundos a minutos, y se lo puede hacer uno mismo o pedir que te lo haga otra persona.

El objetivo de este juego es sentir un colocón de adrenalina al despertarse, parecido al efecto que produce el consumo de ciertas drogas. Se puede considerar como una nueva droga que no necesita ser ingerida, fumada, ni inyectada para sentir sus efectos. Pero sus consecuencias pueden ser igual o más devastadoras: desde daños cerebrales irreparables por la falta de oxígeno, caídas mortales si se realiza de pie y estados de coma; hasta muerte por asfixia.

No sé vosotros, pero para mí es motivo suficiente para no probarlo jamás, ya que se precisa tener mucho control sobre tu propio cuerpo para no llegar a matarte a ti mismo, o dañarte para el resto de tu vida. A no ser que os guste vivir el resto de vuestra vida como un vegetal, babeando y sin saber siquiera quién eres o cómo te llamas. Visto así, es casi mejor morir.

Se desconoce el origen y la antigüedad de este juego, pero es entre los jóvenes de EE.UU donde más se está poniendo de moda, de los cuales 1 de cada 5 jóvenes han admitido haberlo jugado alguna vez en su vida, según investigaciones realizadas para la elaboración de la película "El juego de la Asfixia", o "The Choking Game" en Inglés.  

Os invito a que la veáis, y así podáis informaros mejor sobre el tema, ya que la película trata el tema muy bien desde un punto de vista adolescente. Además, muestra las consecuencias que de ello se derivan tras un abuso continuado, ya no sólo de salud, sino también personales y sociales, como cualquier otra droga.

MI CONSEJO:

Por favor, antes de participar en cualquier juego que os propongan, y que pone en riesgo tu salud y vida personal, informaros bien de las consecuencias que pueden ocasionaros. 

Un adulto ya es lo suficientemente maduro y responsable para tener un pensamiento crítico y saber qué es conveniente o no para su propio bienestar.
Pero un joven que todavía es menor de edad, por lo que está bajo la responsabilidad de un adulto, necesita obedecer y hacer caso de todo lo que sus padres o tutores le enseñen sobre la vida, con el fin de evitar caer en tentaciones descabelladas como éstas. Y aunque a algunos les cueste creerlo, sorprendentemente lo hacen por nuestro bien.

Está muy bien eso de intentar impresionar a tus amigos y sentir que perteneces a un grupo. Pero existen otras maneras mucho más sanas de hacerlo, y si eso no es suficiente, entonces es que a lo mejor no son tan amigos como pensabas, y no merecen tu amistad. Sé asertivo, no imbécil.

La clave para vivir una buena vida siempre está en PENSAR primero antes de actuar, y valorar los pros y contras (aunque la impulsividad, generada por el estallido hormonal que se produce a esas edades, lo haga un poco difícil), para saber hacer lo correcto.

Que no está prohibido errar. Todo el mundo se ha equivocado muchas veces a lo largo de su vida. Pero lo que realmente importa es aprender de esos errores para mejorar nuestra calidad de vida, y evitar caer en errores futuros, gracias a la unión de nuestras experiencias junto con un pensamiento moral y crítico, forjado por los valores y enseñanzas aprendidas, tanto en el colegio como en casa.

Porque vivimos en una era de INFORMACIÓN gracias al avance de las nuevas tecnologías, ¡APROVECHADLA!. El conocimiento es oro. Es la herramienta más poderosa si se sabe usar adecuadamente, accesible a prácticamente todo el mundo, y totalmente GRATIS.

martes, 20 de diciembre de 2016

¿POR QUÉ LAS NIÑAS DE ROSA Y LOS NIÑOS DE AZUL?



Desde que tengo uso de memoria, tanto los medios de comunicación como la sociedad, nos han acribillado con la asociación de los colores y el género. De manera que todas las cosas rosas suelen ir destinadas a las chicas, mientras que todas las cosas azules suelen ir destinadas a los chicos.

Pero, ¿Y si os digo que esta distinción no es más que un mero estereotipo surgido de una moda no muy lejana? Mucha gente se piensa que esta distinción se creó a partir de influencias genéticas o ancestrales, pero en realidad están muy equivocados, y en esta entrada os explicaré con mucho gusto el por qué.


En primer lugar, esta creencia no se debe a influencias ancestrales ya que, como bien señala Jo B. Paoletti en su libro "Pink and Blue: Telling the Girls from the Boys in America", la distinción de colores según género no se empezó a utilizar hasta el siglo XX, de manera que simplemente se utilizaba el color blanco para todos los bebés.

Y, cuando se empezó a utilizar tal distinción por las empresas comerciales, curiosamente era al revés, ya que el rosa era "fuerte y decidido" y se asociaba con el rojo, por lo que se designó a los chicos, mientras que el azul era "más delicado y amable", por lo que se designó a las chicas.

Dicha distinción se creó a partir de varios criterios tanto religiosos como mitológicos, ya que la Virgen María siempre vestía con velo azul, mientras que a Jesús crucificado siempre se le tapaba con velo rojo. Y si hacemos referencia a los planetas, Venus (azul) es un astro asociado a la feminidad, mientras que Marte (rojo) es un astro asociado con la masculinidad. Pero no fue hasta poco después del siglo XX cuando se puso de moda los colores rosa y azul pastel, considerándose colores infantiles, lo que hizo que a los niños se les vistiese de rosa y a las niñas de azul.


Además, esta distinción estaba muy generalizada, ya que se utilizaba en casi toda Europa y en América, como muestra la siguiente tabla de colores de las empresas ubicadas en varias ciudades estadounidenses; en la que se puede apreciar que el 60% de las empresas preferían el color rosa para los chicos y el azul para las chicas.

Esta moda revertida continuó durante un tiempo más hasta finalizada la Primera Guerra Mundial, donde apareció el cambio radical de colores debido a que los marines americanos vestían con chaquetas azules marino; y como los carteles que ensalzaban su heroísmo estaban por todas las paredes de las ciudades, se puso de moda vestir a los chicos de "marineritos".

Así pues, se empezó a utilizar el azul para los chicos, aunque seguía siendo un tono pastel, ya que el azul marino se consideraba un color muy fuerte para un bebé; y automáticamente el rosa pasó a ser el color de las chicas.

Por otro lado, esta asociación de colores tampoco se debe a influencias genéticas, ya que los gustos de hombres y mujeres son bastante similares, tanto de bebés como de adultos.

 Los bebés, tanto chicas como chicos, prefieren los colores intensos y vivos como el rosa o el rojo, en vez de colores suaves o pastel como el azul o verde, tal y como nos explica Anne Fausto-Sterling.

Y la mayoría de los adultos, independientemente de su sexo, les gusta el color azul antes que el rosa; lo que estaría relacionado con la importancia que tuvo para la humanidad el cielo claro y las aguas azules y limpias. De hecho, según una encuesta realizada por Eva Heller publicada en "Psicología del color", el rosa sólo es el color favorito del 5% de las mujeres, sin olvidarnos de que actualmente existe un sexismo bastante diferenciado que puede influir en la cultura e intereses de la sociedad; aunque también es verdad que cada vez más se está luchando en contra de esta diferenciación cromática y sexista.

Así que, si a su hijo le gusta el color rosa o prefiere vestimenta y juguetes de ese color ¿Por qué no dárselo? Antiguamente estaba perfectamente aceptado ¿Por qué ahora se tiene un pensamiento más reacio? Muy fácil, porque lo dicen los medios de comunicación. Pero, en mi opinión, eso no debería ser un motivo de peso para dejarnos manipular nuestros gustos e intereses.

Aunque las mujeres tengan más libertad que los hombres a la hora de elegir colores en su ropa o accesorios, no significa que sean más masculinas por ello, o los hombres más femeninos. Todos somos únicos a la vez que iguales, y nuestros gustos e intereses cromáticos no deberían determinar lo que somos, sino nuestra personalidad y nuestras propias acciones.

Es más, nadie debería decirnos cuál es el gusto correcto para cada género, ya que cada persona es un mundo que forma parte de una misma especie, cuya variedad de gustos es infinita.


domingo, 12 de junio de 2016

DÍA Y NOCHE vs. ESTADO DE ÁNIMO

Desde que tenemos consciencia, parece ser que las personas somos más positivas y estamos más activas durante el día que durante la noche. Tiene lógica porque los seres humanos somos seres diurnos por supuesto, pero también tiene una explicación razonable. Además, tendemos a ser más pesimistas por la noche, sobre todo si ronda por nuestra cabeza algún tipo de preocupación pendiente por resolver.


¿A quién no le ha pasado que la noche anterior a un examen se nos cruce por la cabeza pensamientos pesimistas como: "Me voy a quedar en blanco" o "Tengo la sensación de que se me ha olvidado todo"...?  O en el caso de que tengamos que irnos de viaje al día siguiente, pensar: "Ya verás como mañana algo sale mal, pierdo el bus/tren/avión o me olvido de algo importante". Y despúes, al día siguiente por la mañana lo acabamos dando menos importancia.

Todo esto no quiere decir que seamos, por norma general, gente bipolar ni con cambios bruscos de personalidad (aunque siempre hay excepciones claro está), sino que tiene una connotación más bien científica ajena a nuestra forma de ser por naturaleza.  Así que ya tenéis la excusa perfecta para echarle la culpa, en parte, a vuestro estado de ánimo (sobre todo nocturno); porque el culpable de haceros sentir de tal manera es: LA SEROTONINA.



La luz del sol se encarga de que nuestro cuerpo reciba la suficiente dosis de VITAMINA D necesaria para el buen funcionamiento de nuestro metabolismo, y sobre todo de nuestro estado de ánimo, ya que nos ayuda a regular nuestros niveles de serotonina (responsable de aliviar el estado de ánimo a través de la inhibición de la ira, agresividad, humor y sueño); lo que hace que nos sintamos de buen humor y estemos contentos y más motivados.

Pero si algún día o por un tiempo prolongado (como suele ser en las estaciones de otoño e invierno) no hemos recibido nuestra dosis necesaria de luz solar (la cual es suficiente con media hora diaria de exposición); nuestros niveles de serotonina bajan y entonces es cuando aparecen con más frecuencia esos episodios de pesimismo, irritación, desgana o depresión, los cuales se suelen manifestar con más intensidad durante la noche.



Además, algunas personas suelen padecer como consecuencia el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), que responde a la necesidad de las personas a estar expuestas a la luz natural, cuya ausencia de la misma causa una predisposición al desgano y la tristeza. Es un tipo de depresión caracterizado por cambios de humor graves durante las épocas que hay poca luz solar, cuyos síntomas suelen ser: tristeza, ansiedad, pesimismo, sentimiento de culpa, irritabilidad, pérdida de interés generalizado, cansancio, poca energía, déficit de atención, insomnio y cambios de peso, entre otros.

Aunque gracias al avance tecnológico, hemos podido combatir, en cierta medida, este problema a través de la fototerapia, que es la invención de luz artificial que imita la luz del sol a partir de radiaciones electromagnéticas, ya sean de origen natural o artificial; engañando así a nuestro organismo y haciéndonos sentir mejor durante esos duros días de invierno grises y apagados y esas noches oscuras y frías, sobre todo en aquellos países nórdigos que tienen 6 meses de oscuridad cada año.

Así que ya sabéis, no os quedéis mucho tiempo encerrados en casa, sobre todo en otoño e invierno, y salid todos los días a dar una vueltecita para tomar vuestro baño de sol matutino si queréis tener una buena salud física y mental. Además, existen otros recursos que pueden servir de complemento y reforzar nuestro estado de ánimo como es: esuchar música, bailar, hacer ejercicio y/o relacionarse con la gente (encargados de sintetizar endorfina, responsable de la felicidad; y dopamina, responsable del placer y la motivación).

lunes, 2 de noviembre de 2015

PELÍCULAS DE SENSIBILIZACIÓN

El mundo cinematográfico se ha convertido en uno de los medios de comunicación más extendidos del mundo. Se puede considerar un arte que comenzó en el siglo XX y que contiene multitud de géneros, lo que hace que existan películas de diferente tipo, según gustos e intereses.

Existen películas de acción, drama, ciencia-ficción, fantasía, animación, terror, suspense, comedia... pero, dentro de todos estos tipos de géneros, existe un subgrupo de películas destinadas al conocimiento y la sensibilización; y este tipo de películas son las que más me llaman la atención y que me gustaría compartir con vosotros.

Desde siempre, se ha utilizado el cine para transmitir sentimientos y emociones, pero este tipo de películas son las más adecuadas para sensibilizar a la sociedad de diferentes problemas que se encuentran a nuestro alrededor y que desconocemos en cierta medida. Las películas a las que me estoy refiriendo son aquellas que tratan casos de hechos reales acerca de una enfermedad rara o poco común, fruto de burlas o discriminaciones a causa de la ignorancia de la gente sobre la misma.

Estas películas de sensibilización se han utilizado como herramienta o material didáctico en colegios y universidades para enseñar a los alumnos que se están especializando en esos temas, los síntomas, características y consecuencias de estas enfermedades y así complementar la programación didáctica del curso. Pero ese no es su objetivo principal, sino dar a conocer al mundo la existencia de este tipo de colectivos y aprender a ser más tolerantes y respetuosos para así integrarlos e incluirlos en nuestras vidas como una persona más con los mismos derechos que los demás.

De todas las películas que me han puesto de ejemplo, tanto en la carrera y el máster, como las que he visto en televisión, las que más me han gustado y que recomiendo a todo el mundo son:


1. "IN FRONT OF CLASS (Al frente de la clase)":
Esta película trata sobre la vida de un hombre que padece Síndrome de Tourette,y de todos los obstáculos por los que tiene que pasar desde pequeño hasta su adultez para poder conseguir su sueño. Es un ejemplo claro de resiliencia y superación y está basada en la historia de vida de Brad Cohen, quien actualmente es profesor de primaria en un colegio y fue galardonado con el premio IPPY "Independent Book Publisher" como mejor profesor del año a pesar de padecer dicho síndrome.




2. "MIRACLE RUN (Un viaje inesperado)":



Esta película trata sobre una mujer que descubre que sus dos hijos mellizos padecen TEA (Síndrome del Espectro Autista), pero este problema no evita que renuncie en sus intentos de darles a sus hijos una vida normal. Al final, ayudada por un profesor especializado en autismo, consigue que sus hijos alcancen el éxito deseado por encima de todo y también la felicidad que se merecen.





3. "THE MIRACLE WORKER (El milagro de Anna Shullivan)":

Esta película trata sobre el reto que se propone una maestra especializada en logopedia de enseñar a una niña que padece una enfermedad sensorial de sordoceguera de nacimiento a comunicarse a través del sistema de lengua de signos táctil. Ésta es una de las películas de sensibilización que más me impactó, a pesar de estar rodada en blanco y negro, por su gran complejidad y dedicación. A simple vista parece algo imposible, ya que la niña ha sido criada durante su infancia como un animal salvaje al que se le permitía cualquier cosa. Carece de normas, educación y responsabilidades, pero con la llegada y el empeño que pone esta maestra consigue lo imposible: Hacer entender a la niña de que existe un mundo a su alrededor con el que puede comunicarse e interaccionar.


En la vida existen muchas cosas que desconocemos a pesar de los conocimientos que adquirimos y que nos enseñan durante la infancia y adolescencia e incluso adultez; pero gracias a la aportación tanto del cine como de otros medios de comunicación, podemos aprender siempre un poco más y formarnos como personas cultas, tolerantes, respetuosas, cívicas, educadas e inclusivas. Algo que parece que se necesita todavía en grandes cantidades en la sociedad actual, pero que con un poco de paciencia y dedicación se puede llegar a conseguir algún día.

lunes, 20 de julio de 2015

¿POR QUÉ NOS PICAN LOS MOSQUITOS?

Todos sabemos que cuando llega el verano y el buen tiempo empiezan a aparecer esos pequeños insectos que nos sacan de quicio siempre que el sol se pone. Existen muchas especulaciones sobre la causa de que nos chupen nuestra sangre y por qué pican más a unas personas que a otras.

Con esta entrada os quiero desmentir las típicas respuestas que nos suelen decir y que no son ciertas, y explicaros la verdadera causa de sus acciones.


El mosquito es un insecto que forma parte de una gran familia de insectos. Existen muchos tipos de mosquitos, algunos pican y otros no. Aquellos que nos interesan para esta entrada son los mosquitos picadores. Al igual que en todas las especies, los mosquitos también tienen género. Es fácil diferenciar a un mosquito macho de un mosquito hembra.

El mosquito macho es hevíboro, se alimenta de néctar y otros fluidos de plantas, y tienen unas antenas plumosas y un cuerpo ligeramente más pequeño; mientras que el mosquito hembra tiene un aparato chupador que se proyecta hacia adelante de la cabeza para succionar sangre.


Siempre se ha dicho que el mosquito hembra chupa sangre para alimentarse, pero eso no es del todo cierto. Es verdad que, a diferencia del mosquito macho, tiene la habilidad de succionar sangre, pero no lo hace con el fin de alimentarse, sino para conseguir las proteínas necesarias y así iniciar su ciclo gonotrófico, es decir, poner huevos. Y cada puesta de huevos ha de ser precedida de una ingesta de sangre.

Pero, como ocurre en muchas ocasiones, las mosquitos hembras no pican a todo ser vivo por igual. Tienen sus preferencias. Existen mosquitos hembras que se sienten más atraídas por algunos reptiles y anfibios, convirtiéndolos en sus objetivos principales; pero la inmensa mayoría de mosquitos hembras tienen como preferencia a los mamíferos, sobre todo pequeños roedores.

Esto no significa que no les interesen los humanos. Está claro que también somos uno de sus objetivos preferidos, aunque no lo seamos todos por igual. Parece ser que algunos somos más irresistibles que otros. Ha habido varias teorías que explican dichas preferencias. Algunas defendían que se debían a los genes, mientras que otras decían que se debía a a dulzura de la sangre o a la cantidad de CO2 de nuestro cuerpo. Por supuesto, dichas teorías fueron descartadas tras varios estudios cuyos resultados eran inconcluyentes.

Pero estudios recientes han mostrado la respuesta a esta pregunta con resultados positivos. Parecer ser que la causa de que los mosquitos hembras prefieran a unos humanos más que a otros no se debe a los genes ni al tipo de sangre, sino que se debe a nuestro olor corporal producido por las 100 trillones de bacterias y microbios instalados en nuestro cuerpo, los cuales segregan el olor característico de cada persona, y que atrae en mayor o menor intensidad a los mosquitos.

Cabe añadir que no todos los humanos poseemos las mismas bacterias y microbios, ya que ellos también tienen preferencias por ciertos humanos, es decir, nos eligen en base a nuestra composición genética. Sólamente compartimos una pequeña fracción de los mismos.

De hecho donde más se concentran es en las extremidades, sobre todo en las manos y los pies; y aunque nos lavemos frecuentemente no nos deshacemos de ellos tan fácilmente. Se puede decir que forman parte de nuestro cuerpo y por supuesto pueden ser beneficiosos para nuestra salud. Además algunos de ellos se encuentran dentro de nuestro organismo y se encargan de sintetizar muchas de nuestras vitaminas y compuestos químicos que lleva nuestra sangre (de ahí que antes se pensase que los mosquitos nos preferían por nuestra sangre).

Así pues, la próxima vez que te pique un mosquito, no culpes a tu mala suerte o a un repelente barato; sino que piensa en las bacterias y microbios que han elegido convivir contigo y que producen tu olor característico del que sólo ciertas especies de mosquitos lo encuentran irresistible.

jueves, 14 de mayo de 2015

¿POR QUÉ SOÑAMOS?

A lo largo de nuestra vida el ser humano ha llegado a tener sueños de todo tipo: alegres, románticos, realistas, de fantasía, pesadillas y angustiosos.

Los sueños son un estado fisiológico de autorregulación y reposo del organismo, que se caracteriza por bajos niveles de actividad fisiológica y se producen durante la fase REM (Rapid Eye Movement), que es la fase de sueño donde tenemos los sueños más intensos.

Pero, una de las preguntas que más veces se ha hecho el ser humano desde siempre es: ¿Por qué soñamos? Esta cuestión ha sido formulada e investigada por multitud de científicos que han intentado dar una respuesta definitiva, pero sólamente han conseguido formular teorías sobre ello.

Una de las conclusiones a las que se ha llegado es que los sueños son muy importantes para la salud de cualquier ser vivo, ya que los animales también sueñan.

El objetivo principal de soñar es ayudarnos a superar situaciones difíciles en nuestra vida o cumplir sueños imposibles, como son las fantasías, realizando una selección de recuerdos y desechando los innecesarios.

 Vamos a ver varias teorías que lo corroboran, como por ejemplo:

La teoría de Sigmund Freud que, después de analizar los sueños de cientos de personas, llegó a la conclusión de que los sueños son la satisfacción de deseos. Cualquier sueño, sin importar lo aterrador que sea, puede verse como una manera de tener algo que quieres, ya sea literal o metafóricamente.

Otra teoría sostenida por una popular Escuela de Pensamiento defiende que lo sueños no son más que un efecto secundario accidental de circuitos activados por el cerebro y la simulación del sistema límbico involucrado con las emociones, sensaciones, y memorias. En otras palabras, el cerebro trata de interpretar estas señales azarosas, resultando en sueños.

Por otro lado, el psiquiatra Jie Zhang propone la teoría de activación continua de los sueños, que se refiere a la idea de que nuestros cerebros siempre están almacenando recuerdos, tanto si estamos dormidos como despiertos. Pero, para él, los sueños los define como un área de la conciencia que actúa de "almacén temporal", donde retenemos los recuerdos antes de moverlos de un almacén a corto plazo a uno de largo plazo. En otras palabras, relampaguean por nuestra mente como sueños antes de guardarlos en los archivos de nuestra memoria.

También podemos encontrarnos con una teoría llamada "de aprendizaje invertido", la cual sugiere que soñamos para deshacernos de conexiones y asociaciones indeseadas que se acumulan en nuestra mente durante el día. Defiende que básicamente los sueños son mecanismos de recolección de basura, limpiando nuestra mente de pensamientos inútiles y haciendo espacio para cosas mejores. Los sueños nos ayudan a eliminar la sobrecarga de información de la vida diaria y retener sólo los datos más importantes. En otras palabras, soñamos para olvidar.

Por el contrario, existe otra teoría que se contrapone a la anterior, defendiendo que soñamos para recordar. Esta teoría está basada en varios estudios que muestran que las personas recuerdan mejor lo que han aprendido si sueñan después de haber aprendido algo. Además, esta teoría está reforzada en estudios sobre el trauma, que sugiere que cuando la gente se va a dormir justo después de una experiencia traumática, tienen más probabilidad de recordar y estar acechados por el trauma. Por lo que aconseja que, antes de irse a dormir, se hable con otra persona sobre el trauma para desahogarnos y así quitarlo importancia.

En cuanto a Antti Revonusuo, un filósofo neurocientífico de Finlandia, los sueños cumplen una función biológica a través de la simulación de eventos amenazadores para así ensayar la percepción y evasión de amenazas. En otras palabras, la gente que sueñe con peligro sobrevivirá más tiempo.

Una teoría que me gusta más es la que afirma Harvard Driede Barrett, que dice que los sueños son una especie de teatro en el cual somos capaces de resolver problemas de una manera más efectiva que cuando estamos despiertos, en parte porque la mente soñante realiza conexiones más rápido que la mente despierta.

Y una de las teorías más recientes sugiere que soñar es un proceso terapéutico, es decir, no estamos seleccionando la idea más adaptable, sino revisando esas ideas y emociones, y organizándolas en un contexto psicológico más grande. Frecuentemente el cerebro hace esto al asociar una emoción con un símbolo. Se especula que este tipo de asociación entre emoción y símbolo ayuda a "amarrar" las emociones y tejerlas en nuestra historia personal.

Después de realizar un análisis ecléctico de todas estas teorías, he elaborado mi propia teoría sobre por qué soñamosy la he denominado "Reorganización de la mente". Para mí el cerebro es como un ordenador biológico. Es nuestro Sistema Nervioso Central donde se almacena toda la información que poseemos, la cual está compuesta por: recuerdos, vivencias, miedos, preocupaciones, deseos y fantasías.
Como podemos ver, es tanta la información contenida que nuestra mente necesita estructurarla y reorganizarla en esquemas mentales (definidos por Piaget como una serie de acciones coordinadas que dan lugar con la repetición a una forma general de pensar y actuar); y esta acción sólo puede hacerla mejor mientras el cuerpo descansa, que es cuando dormimos.
Como consecuencia de ello se producen los sueños, ya que la inmensa mayoría de la información contenida ha sido captada a través del sentido de la vista; por lo que disponemos de un recopilatorio de imágenes y vídeos mentales inmenso que nuestro cerebro reproduce mientras está reorganizándolos para su asimilación y almacenamiento.

Pero, aún habiendo analizado esta cuestión, todavía queda un enigma sin resolver y que ninguna de las teorías anteriores explica, y es el Déjà Vu (ya visto). Este fenómeno se define como un tipo de paramnesia de reconocimiento caracterizada por la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación, ya sea despierto o soñando. Y, por supuesto, existen dos teorías principalmente que explican este fenómeno, una en el caso de que estemos depiertos y la otra en el caso de que estemos soñando.

La primera explica el Déjà Vu como un pequeño lapsus o retraso de nuestro cerebro a la hora de percibir el estímulo externo y por ello da la sensación de que ante nuestros ojos está apareciendo algo que ya hemos visto o vivido.
Y la segunda lo explica a través de la teoría del Darwinismo onírico, en la cual Mark Blechner dice que cuando soñamos se crean nuevas ideas de generación pseudoaleatoria, que pueden ser retenidas si se consideran útiles. Los sueños introducen variaciones útiles a la vida psíquica y a las narrativas internas, de manera que producen "mutaciones del pensamiento". Así pues, la mente puede seleccionar de entre esas mutaciones y variaciones, y producir nuevos tipos de pensamiento, imaginación, autoconsciencia y otras funciones psíquicas; las cuales pueden dar la casualidad de que se reproduzcan en algún momento de nuestra vida mientras estamos despiertos y darnos la sensación de que ya lo hemos soñado.

Como podéis ver, existen muchas teorías acerca de este tema, y pueden ser todas verdaderas en cierta medida. De lo que no hay duda es que nuestros sueños se producen debido a nuestros recuerdos, experiencias y deseos.

miércoles, 13 de mayo de 2015

LA IMPORTANCIA DE LA MÚSICA

A todo el mundo le gusta escuchar música, ya sea para hacer ejercicio, ir de fiesta, cuando va a hacer un recado o mientras cocina o trabaja. La música es un tipo de arte muy presente en la vida del ser humano y prácticamente única del mismo, pero ¿Por qué es tan importante para nuestra vida?


Es cierto que existen algunos animales, como son las aves, que se comunican a través de cánticos compuestos por melodías de ciertos tonos bien combinados. Pero sólo el ser humano ha llegado a crear un sistema tan complejo como son las canciones. Técnicamente hablando, la música es un arte que consiste en organizar de manera sensible y lógica una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo; pero cuando la escuchamos se produce una reacción en nuestro cerebro que podríamos considerar casi mágica, ya que influye en todos nuestros ámbitos del desarrollo. Por este motivo se introdujo en el campo educativo, aunque en mi opinión se le ha dado menos importancia de la que realmente se merece.

Con esta entrada os quiero demostrar que la música es crucial para nuestro desarrollo y salud, tanto física como mental, ya que actúa en el ámbito: psicomotriz, lingüístico, intelectual y sobre todo afectivo.

Desde el punto de vista psicomotriz, la música nos ayuda a desarrollar la coordinación y el ritmo.

Se ha demostrado que escuchar música y acto seguido empezar a bailar es una faceta innata del ser humano. Cuando se le pone música a un bebé o niño pequeño le cambia instantáneamente la cara y empieza a moverse al compás sin que nadie antes le haya enseñado a hacerlo. 
Es verdad que al principio dichos movimientos son difusos y arbitrarios, pero con el tiempo los va perfeccionando hasta que aprende a bailar al ritmo de la música y a utilizar movimientos coordinados, como pasos de baile.

Este aprendizaje también le sirve para otro tipo de tareas que impliquen equilibrio, coordinación óculo-mannual y un ritmo constante de trabajo. La música es capaz de activar a las personas, hacendo que se vuelvan más dinámicas y consiguiendo que hagan las cosas de una manera más enérgica.

Desde el punto de vista lingüístico, la música nos ayuda a ampliar nuestro vocabulario y a desarrollar la memoria, además de comunicarnos.

Cuando nos mandan aprender un temario en el colegio o una exposición en el trabajo nos cuesta hasta que conseguimos memorizar los conceptos básicos y la estructura, pero cuando nos mandan aprender una canción la cosa cambia. El ser humano tiene más facilidad para aprenderse una canción que un texto, y esto se debe gracias a la rima y la melodía que la acompañan.

A la hora de aprenderse una canción, lo que primero apreciamos e interiorizamos es el ritmo, después la melodía y por último la letra. Ésta última se hace fácil de memorizar gracias a que las estrofas riman; y la melodía y ritmo lo hace más motivante, ya que el cerebro se organiza mucho mejor.

Cada vez más gente utiliza la música como estrategia mnemotécnica para memorizar teoría. Un ejemplo muy claro son las canciones infantiles que se inventan para que se aprendan más fácilmente: partes del cuerpo, animales, estados de ánimo, números, cuentas sencillas... y que es muy difícil que se olviden ¿Quién no conoce o sabría cantar "En la granja de Pepito" o "Tengo una muñeca vestida de azul"?

Desde el punto de vista intelectual, la música nos ayuda a desarrollar la imaginación y creatividad.

Cuando escuchamos música, nuestro cerebro elabora estructuras funcionales en sistemas cada vez más complejo gracias a las multitud de conexiones neuronales que se producen. De hecho, un estudio realizado por Craig Peery e Irene Weis Peery y publicado en su libro "Music and Child development" 1987  ha demostrado que las personas que reciben clases de música manifiestan tener más capacidad para las matemáticas y mejor rendimiento en la lectura que los que no estudian música.

Por otro lado, Sandra Blakeslee afirma en su libro "Piano practivce alters the brain" 1998 que, a través de encefalogramas, se ha encontrado en los cerebros de músicos adultos más coherencia en las ondas cerebrales que en los adultos no músicos, e incluso difieren anatómicamente en los casos en los que los músicos comenzaron a escuchar y estudiar música antes de los 7 años.

Así pues, enseñarle a una persona, sobre todo desde sus primeros años de vida, a apreciar la música contribuye a preparar su cerebro para dominar la estructura compleja lógico-matemática y del lenguaje.

Y, desde el punto de vista afectivo, la música nos ayuda a desarrollar  nuestras emociones y sentimientos a través de la comprensión y expresión, tanto verbal como no verbal.
 
Este ámbito es el que más se desarrolla con la música ya que las emociones y la música comparten la misma región del cerebro. Ambas se encuentran ubicadas en el córtex prefrontal, por lo que la música es capaz de provocar todo tipo de sentimientos.

La músca es una de las vías por las que la gente mejor expresa sus emociones y sentimientos, ya que estimula la empatía de los demás, permitiendo que todos compartan los mismos sentimientos escuchando una misma canción. Además, si nos remontamos a las tradiciones más antiguas, se puede ver cómo se utilizaban secuencias rítmicas repetitivas para inducir estados determinados en diversos ritos y ceremonias.

Por tanto, si escuchamos una canción alegre o fiestera nuestro estado de ánimo se torna positivo, ya que nos está transmitiendo emociones y sentimientos alegres; pero si escuchamos una canción de amor roto o melancólica nuestro estado de ánimo se torna negativo, ya que no está transmitiendo emociones y sentimientos tristes o nostálgicos.

La música ha llegado a ser tan importante para el ser humano que hasta se utiliza para terapias, como es por ejemplo la musicoterapia. Este método nos permite optimizar la calidad de vida de una persona o grupo: liberando tensiones, agresividad o conflictos internos, y ayudando a desarrollar un mayor autocontrol físico y psicológico. Actualmente se utiliza para mujeres embarazadas, ancianos y como tratamiento para trastornos neurológicos, ya que aporta innumerables beneficios:
  • Aumenta las interacciones sociales y la autoestima, disminuyendo considerablemente la ansiedad y el aislamiento.
  • Mejora la capacidad lógico-matemática, la atención, concentración, memoria y creatividad.
  • Promueve tanto la relajación como la actividad física.
  • Estimula la empatía, emociones y sentimientos.
  • Y ayuda a mantener un autocontrol de los problemas tanto físicos como psicológicos.
En definitiva, "la música amansa a la fieras" y "Es como el aire, sin ella no se podría vivir".