lunes, 20 de julio de 2015

¿POR QUÉ NOS PICAN LOS MOSQUITOS?

Todos sabemos que cuando llega el verano y el buen tiempo empiezan a aparecer esos pequeños insectos que nos sacan de quicio siempre que el sol se pone. Existen muchas especulaciones sobre la causa de que nos chupen nuestra sangre y por qué pican más a unas personas que a otras.

Con esta entrada os quiero desmentir las típicas respuestas que nos suelen decir y que no son ciertas, y explicaros la verdadera causa de sus acciones.


El mosquito es un insecto que forma parte de una gran familia de insectos. Existen muchos tipos de mosquitos, algunos pican y otros no. Aquellos que nos interesan para esta entrada son los mosquitos picadores. Al igual que en todas las especies, los mosquitos también tienen género. Es fácil diferenciar a un mosquito macho de un mosquito hembra.

El mosquito macho es hevíboro, se alimenta de néctar y otros fluidos de plantas, y tienen unas antenas plumosas y un cuerpo ligeramente más pequeño; mientras que el mosquito hembra tiene un aparato chupador que se proyecta hacia adelante de la cabeza para succionar sangre.


Siempre se ha dicho que el mosquito hembra chupa sangre para alimentarse, pero eso no es del todo cierto. Es verdad que, a diferencia del mosquito macho, tiene la habilidad de succionar sangre, pero no lo hace con el fin de alimentarse, sino para conseguir las proteínas necesarias y así iniciar su ciclo gonotrófico, es decir, poner huevos. Y cada puesta de huevos ha de ser precedida de una ingesta de sangre.

Pero, como ocurre en muchas ocasiones, las mosquitos hembras no pican a todo ser vivo por igual. Tienen sus preferencias. Existen mosquitos hembras que se sienten más atraídas por algunos reptiles y anfibios, convirtiéndolos en sus objetivos principales; pero la inmensa mayoría de mosquitos hembras tienen como preferencia a los mamíferos, sobre todo pequeños roedores.

Esto no significa que no les interesen los humanos. Está claro que también somos uno de sus objetivos preferidos, aunque no lo seamos todos por igual. Parece ser que algunos somos más irresistibles que otros. Ha habido varias teorías que explican dichas preferencias. Algunas defendían que se debían a los genes, mientras que otras decían que se debía a a dulzura de la sangre o a la cantidad de CO2 de nuestro cuerpo. Por supuesto, dichas teorías fueron descartadas tras varios estudios cuyos resultados eran inconcluyentes.

Pero estudios recientes han mostrado la respuesta a esta pregunta con resultados positivos. Parecer ser que la causa de que los mosquitos hembras prefieran a unos humanos más que a otros no se debe a los genes ni al tipo de sangre, sino que se debe a nuestro olor corporal producido por las 100 trillones de bacterias y microbios instalados en nuestro cuerpo, los cuales segregan el olor característico de cada persona, y que atrae en mayor o menor intensidad a los mosquitos.

Cabe añadir que no todos los humanos poseemos las mismas bacterias y microbios, ya que ellos también tienen preferencias por ciertos humanos, es decir, nos eligen en base a nuestra composición genética. Sólamente compartimos una pequeña fracción de los mismos.

De hecho donde más se concentran es en las extremidades, sobre todo en las manos y los pies; y aunque nos lavemos frecuentemente no nos deshacemos de ellos tan fácilmente. Se puede decir que forman parte de nuestro cuerpo y por supuesto pueden ser beneficiosos para nuestra salud. Además algunos de ellos se encuentran dentro de nuestro organismo y se encargan de sintetizar muchas de nuestras vitaminas y compuestos químicos que lleva nuestra sangre (de ahí que antes se pensase que los mosquitos nos preferían por nuestra sangre).

Así pues, la próxima vez que te pique un mosquito, no culpes a tu mala suerte o a un repelente barato; sino que piensa en las bacterias y microbios que han elegido convivir contigo y que producen tu olor característico del que sólo ciertas especies de mosquitos lo encuentran irresistible.